N.º 33

OCTUBRE 2005

6

  

  

Lejanas ausencias

Gustavo Tisocco* 

  

OLVIDADAS TUMBAS

  

Olvidadas tumbas

que alguna vez fueron blancas.

  

Inerte la plástica flor

es descolorida memoria.

  

Desterrados del paraíso

yacen nuestros muertos.

  

Ajeno a Dios, un mendigo llora.

  

  

  

PRIMOGÉNITO

  

Primogénito:

  

Tendrás mis ojos de nada

incrustados en tu huérfana presencia,

mis gotas de lluvia flagelando

al esquivo tiempo, mis ahogados silbidos

poblando inútiles vacíos.

  

Tendrás mi mortaja sobre el blanco lienzo,

el ansiar desparejo, este ser nadie

sobre esferas secas.

  

Tendrás un pueblo mudo

señalando celdas y el correr

por hoscos pasillos floreciendo miedos.

  

Tendré de ti esa soledad tuya,

                                    esta soledad mía.

  

  

  

MI MADRE PREGONABA

  

Mi madre pregonaba que en la siesta

habitaban los duendes, que del cielo rojo

de la tarde no esperemos agua,

que si comías sandía y te bañabas morías,

que el viejo de la bolsa no era el de navidad,

que el amor no elegía hogares.

  

Con mis hermanos fuimos tribus,

malabaristas, despistados brujos,

ser doctor era fácil,

la princesa era mi hermana y el dragón a veces fui yo.

Sabíamos del ratón que coleccionaba dientes

y al pisar los charcos llegábamos a la luna.

  

Mi Padre me regaló su rostro de niño,

su infinita tristeza, su abrazo.

Condenado a huérfano él construyó torres,

fue mártir, héroe de corazón íntegro,

pan fresco para nuestras bocas.

  

Desafiando olvidos llegó la noche.

Hoy la luna es inalcanzable.

Tengo todavía el rostro ajeno,

ahora agrietado de melancolías.

Decapitado mi corazón no supo de amor

y quedé inconcluso. Sólo respiro.

  

Allá, en mi pueblo, habita la infancia,

aquí lastima el tiempo.

  

  

  

LA CASA GUARDA EN SU FONDO

  

La casa guarda en su fondo

lejanas ausencias.

  

Inertes pétalos,

ni un perro

ni siquiera Dios.

  

Las musas en la vereda.

  

  

  

5

DEBAJO DE TU NOMBRE*

 

                         A Alejandra Pizarnik

  

  

Perdida en un cajón,

tu muñeca espera.

  

Por salvarte, Alejandra,

te fugaste de la isla,

ya no formarás fila para morir.

  

¿Agitarás ahora pañuelos en la noche?

¿Tendrás después de todo

perfume de pájaro acariciado?

  

La melancolía se ríe del tiempo.

  

Hoy te leo con mis ojos

que no son míos,

hoy te escucho con la voz

de tu memoria/noche.

  

Un grito de lobo también te espera.

  

¡Ay, Alejandra,

si vieras qué solos están ahora

el muelle gris y las casas rojas!

Las viejas canciones miedosas del alba

aún tienen miedo.

  

Necesito, poeta creadora de silencios,

tu presencia para mi sed

y no embriagarme de ausencia.

  

Necesito, Alejandra,

tu último viento,

para llorar debajo de tu nombre.

  

  

*Varios versos fueron tomados de poemas de Alejandra Pizarnik.

  

  

  

HAS DEJADO CAER

  

Has dejado caer la copa de vino sobre mi radiante ofrenda. Has creído en Dioses que, hurgando en ti, nunca sentiste cerca. Te has percatado de que hay infiernos, que hay arenas, que hay olvidos; aún así, dejaste sobre mi mesa manojos de suspiros de mártir cobardía.

Has sembrado sobre mi estéril boca el dulce néctar que me embriaga. Inerte mi lengua precipita espasmos en tu desolada huella. Desnudo liberas cicatrices desde tus abismos.

Eres diadema intacta, sentido puro, frágil razón, y marchas sobre mi sed insigne escultor del aire.

Levanta el vino derramado y acepta mi ofrenda desde el lecho fiel de mi templo. Toma de mí el sacrificio de la sangre nueva y hazme instinto puro, diadema, estatua noble.

Tómame y, cuando tú seas mi sangre y yo tu néctar, reposaremos en el manto azul de una eternidad cierta.

¡Tómame...!

  

  

  

_______________

*Gustavo Tisocco (Mocoretá, prov. de Corrientes, Argentina, 1969) estudió Medicina en la Universidad Nacional del Nordeste (Corrientes), de donde pasó a Buenos Aires para especializarse en Pediatría y Neonatología. Escribe desde que la memoria le permite recordar, pero fue en “su Buenos Aires” donde se inicia en la creación poética, participando en diversos talleres y café literarios, y, a partir de entonces, colabora en diversas páginas literarias de Internet, así como en algunas revistas gráficas locales. En septiembre del 2001, edita su primer libro de poesías, que tituló Sutil; en 2003, colabora en la Antología Internacional Sensibilidades y en la Antología de Médicos Escritores y Brasileros. A finales de 2004, ha publicado su segundo libro de poemas, Entre soles y sombras, donde se despoja de sus labios el agudo grito del caminar incesante y emergen de sus dedos las piedras y flores del camino.

  

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Año IV. Número 33. Octubre 2005. Director: José Antonio Molero Benavides. ISSN 1696-9294. Copyright © 2005 Gustavo Tisocco. Reservados todos los derechos © 2002-2005 EdiJambia & Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Facultad de Ciencias de la Educación. Bulevar Louis Pasteur, s/n. Campus de Teatinos. Universidad de Málaga. 29071 Málaga (España).

  

  

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