TRAVESURAS POÉTICAS

Jorge Alberto Baudés

 

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EL TOBOGÁN DE LA PLAZA

Liso me deslizo

como un gran cohete

y llego hasta el piso

en un periquete.

  

   Sueño, canto y río,

y vuelvo a treparme

por la escalerita

y ¡zas!... deslizarme.

  

   El viento acaricia

mi cara sonriente;

jugando, yo crezco

más sano y más fuerte.

  

  

  

LA GOTA TRAVIESA

Salta cantarina

la gota de lluvia;

la nube, su madre,

la dejó pasear.

  

   Mas pronto no ha vuelto

y está preocupada,

pues, al no tener alas,

no puede volar.

  

   Sin embargo, el sol

que juega con ella

le dijo a una estrella

que la ha de ayudar.

  

   Y como una caricia

la levanta en andas

y en vapor de agua

la vuelve a elevar.

  

   Ya está con su madre,

ya formó otra nube,

y con sus amigas

ha vuelto a jugar.

  

   Hasta que algún día,

juntas y atrevidas,

formando otra lluvia,

vuelvan a bajar.

  

  

  

LA CALESITA

Gira, gira, calesita,

tu ronda multicolor,

en cada vuelta me brindas

helados de algún sabor.

  

   Un caballito que corre

sin alcanzar a un avión,

un auto con tres pedales

que ruge como un león.

  

   Una princesa que canta

asomada a su balcón,

y una jirafa muy grande

escapando de un ratón.

  

   Gira, gira, calesita,

mientras suena la canción,

con sacarte la sortija

cada vuelta, sueño Yo.

  

  

  

EL OSO GOLOSO

Trepaba, trepaba

el oso goloso,

pues a una colmena

quería llegar.

  

   No se conformaba

con comer las nueces

que ese gran árbol

siempre le brindó.

  

   Mas de tan goloso,

molestó a la reina,

que con sus abejas

salía a pasear.

  

   Sin aviso previo,

recibió pinchazos

para que aprendiera

a otros respetar.

  

   La sabia lección

que allí aprendiera

no la olvidaría

ni en una ocasión

  

   Y comiendo el oso

nueces y más nueces,

de la miel tan dulce

pronto se olvidó.

  

  

  

LA SOPA DE LETRAS

Verduras, fideos,

semolín y choclos

tenían las sopas

que nunca aceptaba,

  

   ni postres de premio

ni frutas ni helados

podían vencerle

al Rey anti-sopa,

  

   pero vino un día,

pizarrón flotante,

y en sopa de letras

terminé atrapado,

  

   porque, sin saberlo,

juntando vocales

con las consonantes...

¡mi nombre formaron!

  

  

   

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Año III. Número 25. Diciembre 2004. Director: José Antonio Molero Benavides. ISSN 1696-9294. Copyright © 2004 Jorge Alberto Baudés. © 2002-2004 EdiJambia & Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Facultad de Ciencias de la Educación. Bulevar Louis Pasteur, s/n. Campus de Teatinos. Universidad de Málaga. 29071 Málaga. Cualquier reproducción total o parcial debe contar con autorización expresa.