ESENCIA DE UN SUEÑO

Vanessa Álvarez Díez

Estudiante de curso 3.º en la especialidad de Maestro en Lengua Extranjera (Inglés),

Facultad de Ciencias de la Educación,

Universidad de Málaga.

Curso académico 2004-2005

 

   

            

  

ESENCIA DE UN SUEÑO

   Como un secreto que transmite en su mano el viento,

mi corazón muere de amor: no finge.

  

   Aromas en la noche,

tarde cernida,

sueños de soledad

y tenue susurro

que anunciaba la duda más terrible.

  

   Resplandecía la luna

bajo las lámparas marchitas

y, flotando en el aire,

un extraño aroma a incienso en un despliegue de penumbra,

como si de un encantamiento se tratase.

  

  

  

SOLEDAD

   Un eco del llanto penetrante

y la sonrisa prometida de aspecto mágico y brillante.

  

   Libre y solitaria,

aquélla, tu imagen lejana

que casi ya divisaba el alba,

como un delirio impalpable

de mis pensamientos de tortura.

  

  

  

ALBA Y LECHO

   Irascible asomaba la noche

cual velo que cubría de tinieblas

el dulce alba de mi vida,

y, como llama destinada a morir,

mi alma dolorida se apoyaba

en el casi dulce lecho de la muerte.

  

  

  

  

DULCE INFIERNO

   Vivencias oníricas de un desvivir.

¡Amarte y a la vez odiarte!

¿Qué tristes designios de este inhóspito destino!

  

   ¡Y pensar que en una noche quería

vagar por la esencia de tu vida

y llegar al corazón que escondes

para infundirte mis más bellos pensamientos

y maltratar así tu orgullo perdonado!

  

   ¡Dulce infierno

el que emana de nosotros

cual deslumbrante claridad

del gélido invierno!

  

   ¿Tanto dolor es imposible?

No en un sin vivir

al que dirijo mis sentimientos.

 

   Y en el hondo abismo veré mi vida

si amanece el alba

y encuentro el lecho ausente de ti.

  

  

  

EXPERIENCIAS

   Vivencias en otro tiempo nacidas

que discurren ahora en los sentidos de la vida,

manifiestos de otras experiencias

que surgen de una mente instintiva.

  

   Percibimos distintos sufrimientos

reflejados en el espejo de la infancia,

que guía en el camino los instintos

omitiendo detalles de ignorancia.

  

   Crecemos confundiendo los recuerdos

que en pequeños fragmentos se repiten

desencriptando de este modo sentimientos

y evitando que nuestro corazón se precipite.

  

  

  

DESPERTANDO

   Miedo no es dolor sin sentimientos verdaderos,

verdaderas son mis lágrimas

de la inconsciencia que envuelve el alma.

  

   ¡Dios me dé sueños

que, aunque pesadillas,

siempre despierto!

  

   No siento el dolor

ni el anhelo de tu ausencia.

  

   Desespero y busco en ti mi centro,

ese camino en el que un día estuve.

  

   Y como si de un invierno se tratase,

la niebla envolvió mi sombra,

que nunca más divisó la tuya.

  

  

   

GIBRALFARO. Revista de Creación Literaria y Humanidades. Año III. Número 24. Noviembre 2004. Director: José Antonio Molero Benavides. ISSN 1696-9294. Copyright © 2004 Vanessa Álvarez Díez. © 2002-2004 EdiJambia & Departamento de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Facultad de Ciencias de la Educación. Bulevar Louis Pasteur, s/n. Campus de Teatinos. Universidad de Málaga. 29071 Málaga. Cualquier reproducción total o parcial debe contar con autorización expresa.